EDITORIAL
La cultura no es un monumento estático que se contempla en la distancia; la cultura respira, cambia y necesita ser compartida. Durante mucho tiempo me puse a pensar sobre cuántas historias increíbles se quedan a mitad de camino, cuánto arte muere en la oscuridad de una habitación, amontonado entre papeles viejos.

Este proyecto nace de una convicción simple: un manuscrito escondido en un cajón o una serie de fotografías juntando polvo, son solo arte en pausa, son silencios que nos empobrecen a todos. Si nadie las conoce, si nadie se conmueve con ellas, esas piezas son inexistentes.
Mi sueño con Proyecto Grafemas y esta revista, es expandir los límites de la cultura, ser el puente para esos escritores y fotógrafos nuevos que tienen algo nuevo que decir, pero que aún no han encontrado el altavoz adecuado. No hay que buscar solo lo consagrado o lo que ya tiene un lugar en los estantes, aunque sea admirable e inspirador; se trata de buscar lo nuevo, lo inédito y la honestidad real de quien crea por necesidad vital, por amor.
Invito a los lectores a descubrir estas voces que se atrevieron y se animan a mostrarse, a existir. Pasen, lean, observen y déjense conmover. Porque el arte se completa con la mirada del otro.
Con entusiasmo y gratitud.
María Luz Nesci